Dentro de las actividades programadas para la celebración del Día de la Paz 2012, os mostramos el vídeo que hemos realizado entre el profesorado y los alumnos/as del centro. Todos hemos puesto mucho esfuerzo e ilusión en los ensayos y en la grabación.
¡ ESPERAMOS QUE OS GUSTE !
ENHORABUENA!!
El video está muy trabajado y me ha servido para enseñar mi colegio a mis amigos...
Ahora gente de Mongolia, Taiwan, Paraguay, Suiza, Brasil, Francia.... saben como hacemos las cosas en España.
Un abrazo desde las antípodas...
Me he emocionado al ver a todos los niños ver con que ganas hacian el video, ojala muchos hicieran los mismo.
Enhorabuena!!!
ENHORABUENA... se nota la ilusión con la que se ha hecho el video.
Además en mi colegio de hace 40 años... está igual. GRACIAS
Me encanta mis hijos salen muy bien pero mi hijo mayor no sale y eso me fastidia un montón. 
Los extintores de dióxido de carbono (CO2) son dispositivos esenciales en la lucha contra incendios en una amplia gama de entornos, desde hogares y oficinas hasta instalaciones industriales. En este artículo, profundizaremos en su origen, las regulaciones que los rigen y sus aplicaciones vitales para la seguridad.
Para entender completamente los extintores de CO2, es importante explorar su origen. A diferencia de los extintores de agua, que tienen una larga historia, los extintores de CO2 son un desarrollo más moderno. A mediados del siglo XX, se comenzaron a utilizar sistemas de extinción de incendios basados en gases inertes, como el CO2.
Estos sistemas se desarrollaron inicialmente para proteger equipos electrónicos sensibles y áreas de almacenamiento críticas donde el agua podría causar daños graves. Con el tiempo, se adaptaron para su uso en extintores portátiles, lo que dio lugar a los extintores de CO2 que conocemos hoy.
La seguridad es una preocupación primordial en la prevención y extinción de incendios, y los extintores de CO2 no son la excepción. Existen normativas estrictas que regulan su diseño, fabricación, instalación y mantenimiento. Algunas de las normativas más destacadas incluyen:
La Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA) establece la norma NFPA 12, que se centra en los sistemas de extinción de incendios basados en dióxido de carbono. Esta norma proporciona directrices detalladas para la instalación y el mantenimiento de sistemas de CO2, incluyendo extintores portátiles.
En la Unión Europea, los extintores de CO2 están regulados por la normativa EN 1866-1, que establece las especificaciones técnicas y los requisitos para la fabricación y uso de extintores. Esta normativa garantiza que los extintores de CO2 cumplan con estándares de calidad y seguridad.
Además de las normativas internacionales, es importante conocer las regulaciones locales que pueden variar según la ubicación. Los códigos de construcción y las autoridades locales de seguridad suelen establecer requisitos específicos para la instalación y mantenimiento de extintores de CO2.
Los extintores de CO2 son conocidos por su efectividad en la extinción de incendios que involucran equipos eléctricos y líquidos inflamables. Aquí hay un vistazo más cercano a sus funcionalidades y usos:
Los extintores de CO2 son altamente efectivos en la extinción de incendios de Clase B, que implican líquidos inflamables como aceites, grasas y solventes. El CO2 elimina el oxígeno necesario para que el fuego arda y enfría la temperatura, sofocando así el incendio.
Debido a que el CO2 no conduce electricidad y no deja residuos, es una elección segura para apagar incendios en equipos eléctricos y electrónicos. Los extintores de CO2 son esenciales en laboratorios, salas de servidores y lugares donde equipos sensibles pueden estar en peligro.
A diferencia de otros agentes extintores, el CO2 no deja residuos ni causa daños secundarios. Esto lo hace ideal para situaciones en las que se necesita extinguir un incendio sin dañar el entorno circundante.
Aunque pueden usarse en incendios de Clase A (materiales combustibles sólidos), los extintores de CO2 no son tan efectivos como los extintores de agua o polvo en estos casos. Su uso en incendios de Clase A se limita a situaciones donde no hay otro agente disponible.
Aquí respondemos a tres preguntas frecuentes relacionadas con los extintores de CO2:
Los extintores de CO2 son ideales para incendios de Clase B (líquidos inflamables) y para proteger equipos eléctricos. Deben usarse en situaciones donde el uso de agua podría ser peligroso o dañino, como incendios que involucran aceites, grasas, solventes y dispositivos electrónicos.
Sí, los extintores de CO2 son seguros para las personas si se usan correctamente. Sin embargo, es esencial tener en cuenta que el CO2 puede desplazar el oxígeno en el aire, lo que puede causar asfixia en áreas sin ventilación adecuada. Por lo tanto, es crucial evacuar el área después de usar un extintor de CO2 y permitir que se ventile antes de regresar.
La vida útil de un extintor de CO2 varía según el fabricante y las condiciones de almacenamiento. En general, los extintores de CO2 tienen una vida útil de 5 a 15 años. Sin embargo, deben someterse a inspecciones regulares y recargas según las indicaciones del fabricante y las regulaciones locales.
Los extintores de dióxido de carbono (CO2) son una herramienta esencial para la seguridad contra incendios en una amplia variedad de entornos. Comprender su origen, las regulaciones que los rigen y sus aplicaciones esenciales es fundamental para su uso seguro y eficiente. Mantenerse informado y preparado es crucial para enfrentar situaciones de emergencia y proteger vidas y propiedades. Los extintores de CO2 son un pilar importante en esa preparación.
Sistema de extinción de incendios en campanas extractoras
Extintores co2 2 kg
Extintor 6 kg abc
En la actualidad, la protección contra incendios no es solo una recomendación: es un requisito imprescindible en cualquier tipo de edificio, ya sea industrial, comercial o residencial. Ignorar la reacción al fuego exigida por el Código Técnico de la Edificación (CTE) puede derivar en consecuencias graves tanto legales como económicas. Desde la denegación de licencias hasta sanciones administrativas, los riesgos son tangibles y deben abordarse con rigor profesional.
La reacción al fuego define cómo un material contribuye o no a la propagación de un incendio. El CTE, en su Documento Básico SI – Seguridad en caso de incendio, clasifica los materiales según su comportamiento frente al fuego. Las categorías principales incluyen B-s1,d0, C-s2,d0 y otras, que establecen la resistencia y la inflamabilidad de cada elemento constructivo.
El cumplimiento de estas exigencias depende de varios factores:
Cuando los materiales no cumplen, es obligatorio aplicar tratamientos ignífugos certificados. Solo así se obtiene un certificado homologado válido para la licencia de apertura o actividad. En este contexto, la intervención de expertos en ignifugaciones Madrid se vuelve crucial para garantizar seguridad y cumplimiento normativo.
Ignorar las exigencias del CTE no solo pone en riesgo la seguridad de tu negocio o edificio, sino que también puede generar problemas legales y económicos:
Por estas razones, contar con un plan de ignifugaciones integral desde el inicio del proyecto es la manera más eficaz de evitar riesgos y garantizar el cumplimiento legal.
Durante la inspección previa a la apertura, Bomberos detectó que el techo de madera del comedor no cumplía la clasificación B-s2,d0 exigida por el CTE. La solución consistió en aplicar tratamiento ignífugo in situ y entregar el certificado en 24 horas, permitiendo la obtención de la licencia sin retrasos.
En la renovación de la licencia, se solicitó el certificado de ignifugación de cortinas, tapizados y paneles acústicos. La normativa para locales de pública concurrencia exige M1 o B-s1,d0 en elementos textiles. La aplicación de tratamiento ignífugo permitió cumplir los requisitos y obtener la aprobación de la licencia.
Durante la tramitación de la licencia de actividad, se detectó que la estructura metálica no alcanzaba la resistencia al fuego RF-90 exigida por el RSCIEI. La aplicación de pintura intumescente certificada resolvió la situación y garantizó el visto bueno técnico, evitando sanciones y retrasos.
Para asegurar que tu local cumpla con el CTE, es imprescindible seguir un protocolo riguroso:
Además, es esencial considerar la protección pasiva contra incendios como parte integral del plan de seguridad, incluyendo sistemas de contención, revestimientos ignífugos y control de propagación del fuego en elementos estructurales y decorativos.
La variedad de materiales presentes en un edificio implica distintos enfoques de protección:
Contar con un servicio profesional de ignifugación aporta múltiples ventajas:
Hoy más que nunca, la protección contra incendios es un requisito imprescindible que afecta a todos los sectores. Ignorar la reacción al fuego exigida por el CTE puede derivar en problemas legales, económicos y de seguridad que se pueden evitar con una correcta planificación y la intervención de expertos certificados. Desde ignifugaciones Madrid hasta tratamientos en toda España, disponer de materiales ignífugos y certificados garantiza que tu negocio cumpla la normativa y funcione sin riesgos.
Si deseas asegurar que tu local cumpla con todas las exigencias de reacción al fuego, no esperes a la inspección: planifica la ignifugación de todos los materiales críticos y obtén tu certificado homologado antes de solicitar la licencia de apertura o actividad. La seguridad, la legalidad y la tranquilidad no pueden dejarse al azar.
En Ignifugaciones Promatec ofrecemos soluciones completas para:
Siempre entregamos certificados homologados que cumplen con las exigencias del CTE, acelerando la obtención de licencias y evitando retrasos costosos.
Llámanos hoy y garantiza la protección contra incendios en tu negocio de manera profesional y legal.